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Cómo se elabora un jamón y una paleta Puroc: el arte de la curación lenta
Elaborar un jamón o una paleta Puroc es mucho más que un proceso: es un arte que combina tradición, técnica y tiempo. Cada pieza nace en nuestra ganadería familiar, donde el bienestar animal y la alimentación natural son el punto de partida de una calidad que se nota desde el primer corte hasta el último bocado.
En Puroc creemos que la diferencia está en los detalles. Por eso, controlamos todo el proceso: desde la crianza de los animales hasta la curación en bodegas. Solo así conseguimos un producto con identidad, trazabilidad completa y sabor auténtico. Hoy te contamos cómo se elaboran nuestros jamones y paletas, paso a paso.
🧂 1. El salado: el primer paso del sabor
Todo comienza con el salado, una de las fases más importantes en la elaboración del jamón y la paleta. Este proceso tiene una función doble: conservar de forma natural la carne y realzar su sabor.
Las piezas recién perfiladas se cubren cuidadosamente con sal marina durante un tiempo determinado según su peso —habitualmente, un día por kilo—. Este contacto con la sal ayuda a eliminar la humedad interna y actúa como un conservante natural, evitando la proliferación de bacterias.
En Puroc utilizamos sal 100% natural, sin conservantes ni aditivos artificiales. Después de este periodo, los jamones y paletas se lavan con agua tibia para retirar el exceso de sal y mantener solo la cantidad justa que les dará equilibrio y sabor. El resultado es una pieza que comienza a transformarse lentamente: más firme, más segura y lista para reposar.
🌬️ 2. Lavado y asentamiento: equilibrio y reposo
Tras el salado, las piezas pasan a una fase de reposo o asentamiento. Aquí, la magia empieza a notarse. Durante este tiempo, la sal se distribuye de manera uniforme por toda la carne, garantizando una curación homogénea.
El asentamiento se realiza en cámaras a temperatura controlada y con una humedad constante, simulando el cambio natural de las estaciones. Es un proceso tranquilo, sin prisas, donde la carne se adapta y empieza a desarrollar su carácter.
En Puroc respetamos los ritmos naturales: no aceleramos el proceso con calor artificial ni con tratamientos químicos. Porque sabemos que la paciencia se traduce en sabor.
🌞 3. Secado y curación: el tiempo como ingrediente principal
Después del asentamiento, llega la etapa más larga y decisiva: la curación. Es aquí donde el tiempo se convierte en nuestro mejor aliado.
Las piezas se trasladan a secaderos naturales, donde permanecen durante meses en un ambiente ventilado y con cambios naturales de temperatura y humedad. Estos contrastes estacionales son los que dan al jamón y la paleta su sabor y aroma característicos.
Durante este periodo, el jamón pierde parte del agua y concentra sus matices.
En Puroc, cuidamos cada detalle de esta fase con precisión y respeto por la tradición:
- Los jamones se curan durante al menos 30 meses.
- Las paletas, durante unos 15 meses.
No hay atajos. Cada pieza evoluciona a su propio ritmo, girando lentamente en su secadero mientras desarrolla los aromas profundos y la textura jugosa que definen el sabor Puroc.
El secreto de esta curación lenta está en el control total del proceso: desde la genética del animal hasta la ventilación natural de nuestras instalaciones. La combinación de tiempo, aire y experiencia da lugar a una carne curada con equilibrio, sin exceso de sal y con un sabor inconfundible.
🧡 4. La bodega: donde nace el aroma y la personalidad
Después de meses de secado, los jamones y paletas pasan a las bodegas, donde la temperatura es más constante y la humedad más alta. Aquí se produce la maduración final, la fase en la que el aroma se redondea y el sabor alcanza su plenitud.
En este ambiente silencioso y fresco, las piezas terminan de afinar sus notas sensoriales: el dulzor del magro, la untuosidad de la grasa y el equilibrio perfecto entre sal y curación.
Cada jamón se revisa individualmente por nuestros maestros jamoneros, que determinan el momento exacto en el que la pieza alcanza su punto óptimo.
En Puroc no entendemos la elaboración de la paleta y jamón como una línea industrial, sino como un trabajo artesanal. Cada pieza se trata con la atención que merece, porque detrás de cada una hay meses —a veces años— de cuidado constante. Por eso, en Puroc, ahora puedes probar nuestra paleta pero no el jamón, porque está en curación respetando sus 30 meses de curación.
🌿 5. Tradición, calidad y origen: la esencia de la paleta y jamón Puroc
En Puroc, elaboramos jamones y paletas que nacen directamente de nuestra ganadería familiar. Criamos a nuestros animales en entornos naturales, con una alimentación equilibrada elaborada por nosotros mismos.
Esa cercanía nos permite garantizar una trazabilidad completa: sabemos de dónde viene cada pieza, cómo ha sido criada y bajo qué condiciones ha madurado.
Este control total sobre la cadena de valor nos diferencia de la gran industria. Porque no buscamos producir más, sino producir mejor. Nuestros jamones y paletas son el reflejo de una filosofía clara: respeto por el producto, por quien lo elabora y por quien lo disfruta.
Además, al apostar por una curación larga y natural, logramos productos más saludables:
- Menor contenido de sal residual.
- Grasas más equilibradas y ricas en ácido oleico (el mismo del aceite de oliva).
- Sabor más intenso y natural, sin necesidad de potenciadores artificiales.
Elegir un jamón o una paleta Puroc es elegir autenticidad, sabor y responsabilidad.
🎄 El sabor de la Navidad, con alma rural: paleta Puroc
En estas fechas, el jamón y la paleta se convierten en protagonistas de nuestras mesas. Pero detrás de cada loncha hay una historia: la del tiempo, el esfuerzo y la dedicación de una familia que cree en hacer las cosas bien.
En Puroc, seguimos fieles a esa forma de trabajar. Por eso, nuestros jamones aún siguen en la bodega, curándose lentamente, alcanzando poco a poco su punto perfecto. No los aceleramos, porque sabemos que el sabor auténtico solo se consigue con tiempo y paciencia.
Mientras tanto, nuestras paletas ya están listas para ti: curadas durante 15 meses de manera natural y con el mismo cuidado que ponemos en cada paso del proceso.
Por eso, cuando compartes una paleta Puroc, no solo estás disfrutando de un producto de máxima calidad. Estás compartiendo el fruto de un trabajo honesto, el sabor del campo y la tradición que da sentido a la Navidad española.
En Puroc no fabricamos jamones: los criamos, los cuidamos y los dejamos madurar con el respeto y el tiempo que merecen.